Estatua de Martí en el San Carlos, cortesía Jim Austin
Estatua de Martí en el San Carlos

Cuando los obreros de las fábricas de tabaco de Cayo Hueso escucharon sobre los ideales de José Martí y de su exitosa visita a Tampa, pidieron a los líderes de la comunidad cubana de Cayo Hueso que le extendieran una invitación a la cuidad para presentar sus pensamientos. Martí acoge el gesto con entusiasmo ya que el momento no puede ser más propicio. En recientes reuniones las comunidades de exiliados de New York y Tampa le han otorgado su respaldo para la lucha contra el yugo colonial español.

La comunidad de Cayo Hueso era la más númerosa y la más dividida. El obtener su respaldo era esencial y no sería fácil. En la Navidad del 1891 Martí parté de Tampa rumbo a Cayo Hueso en el vapor Olivetti en su primera visita. Lleva con el a prestigiosos líderes de las comunidades cubanas de New York y Tampa.

Martí a pesar de la gripe y fiebre que lleva no pudiera estar más entusiasmado con su visita. En el muelle de Cayo Hueso le espera una jubilosa bienvenida con bandas de música y banderas. Así la describe Jorge Manach:
El anciano José Francisco Lamadriz se adelanta a saludar al que habia sido su compañero de afanes patrióticos once años antes en la Junta de Calixto García, "Abrazo a la revolución pasada", le dice Martí. "Abrazo a la nueva revolución", contesta el anciano. Los dos patriotas se estrechan en un largo instante de silencio conmovido. A uno de los tampeños se le ocurre algo felíz acerca del pino nuevo que enlaza sus ramas con el pino viejo. La multitud rompe en aclamaciones, escoltando a Martí hasta el hotel Duval.[1]

Al dia siguiente el médico le pidió reposo absoluto por varios dias. Desde el hotel , en cama, recibió a numerosos líderes y politicos de las diferentes agrupaciones con los que sostuvo reuniones informales por varios dias. Tras muchas discusiones y cabildeo logró el respaldo de todas las diversas agrupaciones de Cayo Hueso. Ya sintiéndose mejor visitó diferentes sitios de la comunidad. En particular se presentó en las fábricas de tabaco donde en algunos casos tomó la tarima del lector desde donde compartió su arenga revolucionaria. El 3 de Enero es invitado al San Carlos. Esta ves el discurso lleva la fuerza que le imparte el respaldo recibido en Cayo Hueso. "En los salones del Club San Carlos y tribuna de combate se aplaude la oratoria avivante y revolucionaria de José Martí, escuchada y repetida en la emigrante cubania de Tampa y Cayo Hueso".[2]

El dia 5 de Enero la fiesta de despedida también tiene lugar en el San Carlos. Para la ocasión jovenes escolares recitan versos. Damas de la comunidad deleitan con piezas al piano. Varios oradores, todos dirijiendo el verbo en honor al Apóstol, reciben ovaciones. Sus palabras llevan el sello de apruebo de las varias agrupaciones a las bases sugeridas por Martí para la creación del Partido Revolucionario Cubano (PRC).

Recibo de cuota PRC
Recibo de cuota PRC

"Deleita la victoriosa oratoria de José Martí quién una véz más arroya a los presentes. En la magna fiesta de despedida en su honor, en el San Carlos, después de los discursos patrióticos de Herrera, Bello, Pompéz y Hernández, apenas apagadas las palabras henchidas de gratitud de Martí, Francisco María González da a conocer las bases aprobadas".[3] "Tras semanas de debates y discusiones las 'Bases' fueron adoptadas en enero de 1892 en el Club San Carlos como guías para la formación del Partido Revolucionario Cubano".[4] "Sólo su genio (José Martí) pudo darle unidad a los avanzados trabajos de la Convención Cubana de Key West, los estatutos secretos de los círculos revolucionarios de New York y las resoluciones de los de Tampa, para proclamar formalmente las bases del PRC en el Teatro San Carlos en 1892".[5]

Al dia siguiente parte de regreso Martí a Tampa y New York. Su corazón no le cabe en el pecho. El exílio unido le ha brindado su energético apoyo. En New York se terminan de pulir las bases del PRC las cuales son proclamadas en abril de ése mísmo año, 1892.

La Guerra de Independencia comenzó el 12 de abril del 1895 con el desembarco de Martí y Máximo Gómez en Playitas, Oriente, Cuba. Al mes siguiente, el 19 de mayo del 1895 Martí murió en combate. A pesar de no haber vivido para ver su sueño de una Cuba libre hecho realidad, su legado continua siendo de inspiración y guía para los cubanos en su lucha por la libertad.

José Martí afectuosamente se refería al San Carlos como "La Casa Cuba". En uno de nuestras salas, el San Carlos exhibe "La Vida y Obra de José Martí: 1853-1895", con fotografias, documentos, y una presentació audio visual. Visítenos.

1. Jorge Manach, Martí,El Apostol,Colección Austral,Espasa-Calpe S.A.Madrid 1942,Página 196
2. Mario Riera Hernández, Ejército Libertador de Cuba, Página 10, Miami, Fl 1985
3. Gonzalo de Quesada y Miranda, Martí, Hombre,Editorial Cubana, Miami 1998, Página 205
4. Luis A. Pérez Jr, Caminos Españoles en la Florida , José Martí, Página 247
5. Autor desconocido, City of Key West, folleto, Huella de Herencia Cubana, Instituto San Carlos.



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