Carta del Presidente

Bienvenidos al Instituto San Carlos

Las puertas del San Carlos
Las puertas del San Carlos

Bienvenidos al sitio web del Instituto San Carlos.

El Instituto San Carlos es un símbolo de la perseverancia del pueblo cubano en su constante lucha por liberar su patria y preservar su cultura. Fundado por exiliados cubanos en 1871 como un centro patriótico y educacional, fue subsecuentemente destruido por un fuego en 1886 y por un huracán en 1919. En los años 70 el Instituto sufrió total abandono y deterioro estructural. Sin embargo, como el Fénix, cada vez que su fin parecía cercano, el San Carlos se ha levantado más alto para retomar su épico rol en la historia del pueblo cubano.

Después de haber estado cerrado por casi dos décadas y estar cerca de su total destrucción, el San Carlos abrió sus puertas en 1992 como una joya recién lustrada. El Instituto sirve a nuestra comunidad como museo, biblioteca, galería de arte, teatro y escuela. Hoy el San Carlos brilla más que nunca, dándole la bienvenida a miles de visitantes cada año. En él los visitantes aprenden sobre la historia del Instituto y asisten a los excelentes programas, exhibiciones y charlas que se ofrecen durante el año. Muchos vienen a maravillarse con la belleza arquitectónica del edificio.

El San Carlos fue nombrado en honor al Seminario San Carlos de Cuba, conocido por su excelencia académica. Fue fundado con el principio de que la educación es el instrumento esencial con el cual un pueblo logra su libertad, y que la función del estado es facilitar los medios para que cada individuo logre su máximo potencial. Desde 1871 niños de todas las razas, religiones y niveles económicos asistieron a clases en el Instituto, donde se enseñaba en inglés y en español. El San Carlos fue así una de las primeras escuelas bilingües e integradas del sur de los Estados Unidos.

En sus programas y actividades el Instituto busca elevar el nivel del discurso político con respecto a Cuba a través del poder de la educación y la razón. Anhelamos el establecimiento en Cuba de una república donde se respete la dignidad del individuo y el derecho de un pueblo a la autodeterminación. Estos son valores perpetuos que engrandecen el espíritu humano y otorgan al San Carlos su atractivo universal.

El Instituto San Carlos tiene un lugar muy especial en el corazón del pueblo cubano. Cuna de la independencia, el San Carlos abriga ideales y aspiraciones que son tan relevantes hoy como en los días de su fundación. José Martí unió a la comunidad de exiliados en el San Carlos y desde su balcón lanzó la fase final de su campaña por la independencia de Cuba. Tanto amó Martí al San Carlos que lo llamó "La Casa Cuba".

Para los cubanos y sus descendientes una visita al San Carlos encierra sentimientos muy especiales. Es un lugar de peregrinaje y de renovación espiritual. Las familias cubanas traen a sus hijos al San Carlos para que aprendan sobre la historia de Cuba y sientan el orgullo de sus raíces. El San Carlos se ha convertido verdaderamente en una casa espiritual para el pueblo cubano y en un templo para quienes aman la libertad en cualquier parte del mundo.

Más que un edificio, el San Carlos es un precioso legado, una fortaleza de libertad, un rayo de esperanza. Es una antorcha que ha pasado de generación en generación por los últimos 135 años.

En nombre de la Junta Directiva del San Carlos, le invito a que visite el San Carlos y participe en sus actividades. Es nuestra misión preservar este monumento histórico para que continúe iluminando el camino de las generaciones venideras.

Gracias por su visita a nuestro sitio web. Sus comentarios y sugerencias son bienvenidos.

Sinceramente,

Rafael A. Peñalver
Presidente de la Junta Directiva